Nueva amenaza a nuestra salud : las superbacterias

Nueva amenaza a nuestra salud : las superbacterias

La Organización Mundial de la Salud, OMS, alerto hace ya algún tiempo de la presencia, en ciertos puntos de nuestro planeta, de unos seres vivos muy peligrosos para la salud: las superbaterias (http://www.who.int/mediacentre/commentaries/superbugs-action-now/es/). Se trata de bacterias resistentes a la gran mayoría de los antibiótico conocidos hasta el momento, lo que supone un grave peligro para la salud que podría ocasionar enfermedades graves, sufrimiento y finalmente la muerte; además, su rápida extensión por todo el mundo lo hacen un problema de salud pública importante. Según la Dra. Monique Eloit (Directora General de la Organización Mundial de Sanidad Animal) esta resistencia podría ser incluso más letal que el cáncer, pudiendo llegar a matar hasta 10 millones de personas al año de aquí al 2050.

¿Cómo sucede la aparición de estas resistencias?

La aparición de la resistencia es un fenómeno natural que se debe a la adquisición de cambios genéticos favorables. Esta bien descrito en el mundo científico que las bacterias tienen una tasa de mutación muy elevada, es decir, una gran capacidad de adquirir cambios genéticos a lo largo del tiempo. Sin embargo, y debido a la alta presión natural provocada por un exceso en la exposición a los antimicrobianos, el ritmo de adaptación de estos microorganismos ha sido mucho más rápida que la producción de nuevos fármacos que los destruyan. El mal uso que se ha realizado, tanto a nivel humano como a nivel en la industria agrícola, han conseguido que los tiempos de adaptación de estos microorganismos se reduzcan, y como resultado tenemos la aparición de las denominadas superbacterias.

¿Cuáles son las cepas bacterianas más peligrosas?

Según los expertos se han descrito cuatro cepas bacterianas con una alta capacidad de resistencia a los antimicrobianos más utilizados, que son: Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae, Pseudomonas aeruginosa y Staphylococcus aureus

En concreto una de las más peligrosas a nivel hospitalario es Klebsiella pneumoniae. Según datos de la European Centre for Disease Prevention and Control, ECDC, (https://ecdc.europa.eu/sites/portal/files/documents/AMR-surveillance-Europe-2016.pdf) en el 2016 y a nivel de la Unión Europea (UE) más de un tercio (34,5%) de los aislados de esta cepa fueron resistentes a algunos de los antimicrobianos más utilizados de forma regular (pertenecientes a los grupos fluoroquinolonas, cefalosporinas de tercera generación, aminoglucósidos y carbapenems). Según la ECDC la situación de resistencia de Klebsiella pneumoniae es un problema especialmente relevante en el Sur y Este de Europa. Las alternativas de tratamiento para las infecciones de cepas resistentes son muy limitadas, es por esta razón por la que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ve como una necesidad crítica la investigación de nuevos antibióticos.

Alternativas a los antibióticos convencionales

Como decía Alexander Fleming, Premio Nobel de Medicina por el descubrimiento de la penicilina, ‘Llegará un día en que cualquier persona podrá comprar penicilina. Entonces existirá el peligro de que un hombre ignorante pueda tomar con facilidad una dosis insuficiente de antibiótico y, que al exponer sus microbios a cantidades no letales del fármaco, los haga resistentes’. Este tiempo ha llegado, Fleming tenía razón, pero no nos alarmemos, existen alternativas a los antimicrobianos convencionales, y estos son: los péptidos sintéticos con actividad antimicrobiana reforzada. Desde hace ya algún tiempo muchos grupos de investigación están basando sus estudios en el desarrollo de estos péptidos con una alta actividad antimicrobiana, pero los esfuerzos deben seguir realizándose. Una de las claves también está en el control de la utilización de antibioóticos, tanto para uso humano como para uso animal, no olvidemos que la mayor parte de los antibióticos que se consumen a nivel mundial se utilizan en la industria agrícola. En relación a este último dato, la UE tiene un programa de disminución del uso de antibióticos (como la colestina) en la industria porcina, que en el primer semestre de 2017 se redujo un 82,37 % con respecto al año 2015. El control de antibióticos a nivel agrícola debe extenderse a otras producciones como la cunícola, avícola o la bovino. Aún nos queda mucho por saber, pero primero debemos ser conscientes de la utilización de los medicamentos, lo que hoy nos puede salvar la vida dentro de unos años podría ser inocuo frente a una enfermedad infecciosa.

 

Rocío Bautista Moreno, phD

Unidad de Bioinformática, Centro de Supercomputaicón y Bioinnovación

Universidad de Málaga

 

Mas información en:

http://www.who.int/mediacentre/commentaries/superbugs-action-now/es/

http://www.lainformacion.com/salud/superbacterias-resistentes-ambioticos_0_990201504.html

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2017-04-03/salud-bacterias-antibioticos-india_1358982/

http://elpais.com/elpais/2016/05/27/ciencia/1464347964_757327.html

http://www.muyinteresante.es/revista-muy/noticias-muy/articulo/la-guerra-contra-las-superbacterias-701383914021

http://elpais.com/elpais/2016/09/21/ciencia/1474453759_095416.html

http://omicrono.elespanol.com/2016/10/superbacterias-onu-resistencia/

Por |2018-08-13T18:51:25+00:00lunes, 13 agosto, 2018|Divulgación Cientifica, Divulgación Sanitaria, Revista|