Noche Europea de los Investigadores, os lo teníamos que contar

Noche Europea de los Investigadores, os lo teníamos que contar

Ayer alrededor de 10.000 personas visitaron las 48 actividades divulgativas repartidas por la ciudad de Málaga, desde donde se intentó hacer entender el trabajo que realizamos durante todo el año en los distintos Departamentos y Centros de Investigación de  la Universidad de Málaga. El evento se realizaba de forma simultánea en toda Europa, una noche para no olvidar.

La ciencia en la calle, en forma de talleres para niños, microencuentros, ciencia a pequeñas dosis, museos abiertos al público, como el de Alborania o el Museo de Málaga, y otras muchas actividades. El objetivo principal, en esta ocasión, fue poner en valor al figura del investigador/a, tan necesaria y poco valorada en muchas ocasiones, y de su equipo humano. De ellos dejó constancia los 25 talleres participativos ubicados a lo largo del Paseo del Parque, con temáticas tan variadas como la propia ciencia. Pudimos conocer el desarrollo de los Nenúfares gigantes, saber de la importancia de la donación de muestras para investigación, lo divertido que puede ser tener conocimientos científicos participando en un juego de preguntas y respuestas; científicos y científicas a pie de calle, cercanos, claros y abiertos.

Pero me gustaría detenerme en la parte que me toca, la que escribe participó también en un taller, promovido desde el Centro de Supercomputación y Bioinnovación de la UMA donde trabajo, y que englobaba tres de sus unidades. El taller se denominaba: ‘¿Está la clave en tus genes?’

La finalidad de mis compañeras, la Dra. Pepi Gomez y Laura González, y yo misma, fue acercar la importancia del conocimiento de nuestro ADN, nuestro genoma, al público y la necesidad de descifrarlo. Un código compuesto por solo 4 letras es la base de toda la complejidad biológica que existe en nuestro planeta. Ese código es también el punto de partida para entender las enfermedades raras, o para conocer el desarrollo de una patología como el cáncer. Pues bien, algo tan complejo y difícil de explicar, los niños supieron descifrarlo; nos costó diseñar una actividad que transmitiera el mensaje, pero ¡lo logramos!, o con esa impresión acabamos la noche. Ver el rostro de los niños/as, y sus caras de sorpresa, cuando entienden algo tan abstracto, no tiene precio, ¡felicidades compañeras!.

Por otro lado, los mayores se sorprendían de la capacidad que se tiene en el día de hoy de realizar estos análisis genéticos, y fueron conscientes de que el cuello de botella no está en las técnicas, está en el capital humano. Por tanto, actividades divulgativas como estas son las que dan aún más valor al trabajo que realizamos, un trabajo que no se ve hasta que no obtienes el resultado final, un trabajo que requiere de horas y horas, y que no entiende de fiestas; pero todo ese tiempo y esfuerzo invertido tiene su recompensa cuando sientes que estás realizando una acción beneficiosa para la sociedad.

En resumen, una noche enriquecedora, emocionante e inolvidable, y que debe repetirse año a año. ¡Gracias a todos por asistir y comprometeros con la ciencia!. Esperemos que aquí, en nuestro municipio, podamos traernos una pequeña parte de eventos como éste, no lo olvidemos, divulgar es un objetivo que se marcó esta asociación.

Si queréis conocer aún más estas propuestas, tenéis más información en:

https://lanochedelosinvestigadores.fundaciondescubre.es/malaga/

#NIGHTspain #AteneoMijas

Rocío Bautista Moreno, phD
Presidenta de Ateneo Mijas, sociedad y cultura
Por | 2017-09-30T19:03:03+00:00 sábado, 30 septiembre, 2017|Divulgación Cientifica, Eventos, Revista|