LA TRADICIONAL FESTIVIDAD DE SAN ANTÓN

LA TRADICIONAL FESTIVIDAD DE SAN ANTÓN

LA TRADICIONAL FESTIVIDAD DE SAN ANTÓN

Con un día espléndido y a primera hora de la mañana,  ayer, con una llamada de caracola,  se invitaba a los vecinos y vecinas a acudir a misa y a la tradicional bendición de las mascotas en la ermita del santo; día 17 de enero, festividad de San Antón.

La tradición se ha transmitido de generación a generación, si bien, hace años eran los animales vinculados con actividades agrarias; hoy en día les  han ido ganado espacio nuestros animales domésticos y nuestras mascotas exóticas que llevamos para que sean bendecidos.  En aquella época, era frecuente la bendición y bautizo como “cerdito de San Antón”,  un guarro recién nacido, que alimentado y cebado por los vecinos y llegando estas  fiestas patronales, se rifaba o vendía para poder financiar parte de los festejos.

Tras la celebración religiosa, y pedir al santo patrón salud y larga vida para sus animales, el párroco sale para bendecir a los animales. Las mozas casaderas buscan y recogen tres piedras; según la costumbre, hay que lanzarlas a la entrepierna del Santo para encontrar novio o marido ese año y hay quienes aseguran que “casualmente” a ellos le han pasado y vuelven cada año.  Hay constancia escrita de que por el año 1490 iban las mujeres al templo a pedir marido, aunque no se ha averiguado el origen de apedrear los genitales del Santo.

Tras la bendición de las mascotas, se degusta el plato típico; los callos de San Antón y entre bendición y degustación, los juegos infantiles, las competiciones de motos, el folclore local en el que destaca el corro para cantar y bailar las típicas canciones de antaño. La venta de cañas de azúcar y los palmitos; ahora prohibidos. El aguardiente… Un día grande donde se reunían familiares, vecinos, amigos y grupos de jóvenes que llegaban de los pueblos cercanos; y continúan viviendo cada 17 de enero.

La ermita de San Antón, está situada junto a los restos de muralla de la antigua fortaleza de Osunilla, corona la cima y mesa de un cerro rodeado de verticales tajos y representa el centro neurálgico de este partido. Un edificio del siglo XVIII restaurada en el año 1981, con la inscripción “…En el siglo XVIII se construyó esta ermita en cumplimiento de un voto de unos marinos que salvaron en una tempestad en nuestras playas…” En 1494 ya existía la cofradía de Santón de Mijas.

Al parecer, en sus primeros años estuvo al cuidado de una congregación de monjes benedictinos.

Un día grande que también se vivía en el pueblo; los bares no se cerraban en esos días de celebración y en la fachada de la iglesia San Sebastián, sobre una tela de saco, se exponían para vender las hermosas cañas de azúcar y palmitos.

Pero… ¿Quién era San Antonio Abad? ¿Por qué el patrón de los animales?

En el texto que hizo san Jerónimo sobre la vida de Pablo el ermitaño se cuenta que Antonio fue a visitarlo en su edad madura y lo dirigió en la vida monástica. Un cuervo que traía diariamente un pan a Pablo recibió al abad trayéndole un pan también a él. Cuando murió Pablo, Antonio lo enterró con la ayuda de dos leones y otros animales. Es por eso que es el patrón de los animales y de los sepultureros.

También se cuenta que una vez se le acercó una jabalina con sus cachorros que estaban ciegos. La jabalina estaba en actitud de súplica. Antonio curó a los cachorros de su ceguera y desde entonces la madre no se separó de él y le defendió de cualquier alimaña que se acercara.

Pero con el tiempo y por la idea de que el cerdo era un animal impuro se hizo costumbre de representarlo dominando la impureza y por esto le colocaban un cerdo domado a los pies, porque era vencedor de la impureza. Además, en la Edad Media para mantener los hospitales soltaban los animales y para que la gente no se los apropiara los pusieron bajo el patrocinio del famoso San Antonio, por lo que corría su fama. En la teología el colocar los animales junto a la figura de un cristiano era decir que esa persona había entrado en la vida bienaventurada, esto es, en el cielo, puesto que dominaba la creación.

Los antiguos le tenían mucha fe para que alejara de sus campos las pestes que atacan a los animales. Por eso lo pintan con un cerdo, un perro y un gallo. Había también la costumbre de que varios campesinos engordaban entre todos cada año un cerdo y el día de San Antonio, el 17 de enero, lo mataban y lo repartían entre los pobres.

En la antigüedad, los campesinos se encomendaban al santo Abad como protector de los animales frente a los ataques de los depredadores y enfermedades. De esta manera, la bendición de San Antón se convierte en garante de salud y bienestar durante todo el año para sus mascotas

Las bendiciones también tienen lugar en diferentes días en otras provincias de España como Madrid, Alicante, Barcelona, Burgos, Valladolid o Salamanca, entre otras.

Por | 2018-01-18T23:49:05+00:00 jueves, 18 enero, 2018|Historia de aquí, Revista, Sociedad Mijeña|