José María  de Torrijos y Uriarte; su desembarco en las costas de Mijas

«En el 186 Aniversario del fusilamiento del General José María de Torrijos y Uriarte  y sus 48 compañeros: 11 diciembre de 1831»

 

   José María Torrijos y Uriarte nacido 1791, por algunos es considerado uno de los generales más románticos de los que conspiraron contra el rey felón y perjuro que fue Fernando VII.  Torrijos un militar de vocación con una ideología de corte liberal, cuya pasión era la soberanía de la Nación, basada en un código superior como era la Constitución, aprobada por el poder soberano, configurando las nuevas formas de convivencia colectiva. Por su forma de entender las cosas consideraba que España tenía que abrirse a los cambios que de Europa venían, que tenían un amplio sentido de Libertad, Libertad que va acompañada con un gran amor, a la Patria, en la que se haga realidad la Libertad. El fallido intento de levantamiento liberal, que le supuso la muerte tanto a él como a sus 48 compañeros, en su pronunciamiento de diciembre de 1831, abren una etapa  decisoria de la revolución liberal. Sintetizando el pensamiento de José María de Torrijos:

La Libertad individual, esta es la verdadera libertad moderna. La libertad política es su garantía; la libertad política es por consiguiente indispensable

 (El Despertador  Malagueño.  2/8/1848).

   Torrijos en su niñez, fue paje de Carlos IV, de muy joven entra en el ejército, con la edad de trece años obtiene el Real Despacho de  Capitán del Regimiento de Ultonia. Interviene en los hechos contra invasión napoleónica en el Madrid del Dos de mayo 1808, y en 42 acciones de guerra. Al finalizar la guerra y la vuelta del Fernando VII, después de jurar la Constitución de Cádiz, Constitución de Cádiz que Fernando VII anula, vuelve a gobernar como rey absoluto.

   Torrijos asume los ideales liberales que defiende, que le hacen tener que partir para el exilio.

   En 1823, después de participar en varios pronunciamientos liberales a favor de la la Constitución, oponiéndose a los ejércitos de la denominada Santa Alianza,  sin apoyos, sin recursos, pero sin renunciar a la soberanía de la Patria, ni a la libertad, se exilia.

    En el exilio que le hace ir de España a Francia, Inglaterra,  no dejando  de conspirar para volver a implantar un régimen liberal en España. Trasladase a Gibraltar, el 9 de septiembre de 1830, que era un refugio de  los liberales,  con comunicaciones fáciles con el sur de España, tomando contacto con los liberales de Andalucía.

   En Málaga existían núcleos de conspiradores liberales, en su gran mayoría militares, pero estos de encontraban divididos, entre partidarios de  Mina y Torrijos,  siendo importante unir a todos los liberales para posibilitar el triunfo de la Causa. Ya se habían producido varios intentos de pronunciamientos, como fueron el del 24 de octubre de 1830, con la ocupación de Algeciras y  del 11 de noviembre de 1830, teniendo que retornar los liberales a Gibraltar,  el  28 de enero de 1831, se produce un ataque a la Línea, siendo al principio exitoso, llegando a ocupar la plaza, pero fallando todos aquellos que decían que apoyaban a los liberales, teniendo que retornar de nuevo a Gibraltar, a mediados de  febrero de 1831, el Coronel Manzanares junto a 200 hombres desembarcan en  Estepona, dando el grito de ¡¡¡ VIVA LA LIBERTAD !!!, acción que fue un fracaso, siendo la mayoría de los participantes  aniquilados. Ante estos fracasos Torrijos se lo piensa, pero aparece de pronto una luz, ya que se indica que existe una situación favorable a un pronunciamiento liberal en Málaga, con éxito asegurado.

   Sobre esto se requería aunar esfuerzos, hacer un buen plan, apareciendo un personaje del que se sabe su apodo y que es el que convence a Torrijos del levantamiento en Málaga, del cual solo se sabe su apodo Viriato, al que  algunos sitúan al Gobernador de Málaga, antiguo compañero de armas de Torrijos. Torrijos, estaba receloso, reconocía en los conspiradores de Málaga más voluntarismo que otra cosa.  El objetivo de la traición,  era atraer a Torrijos a suelo español y descabezar a los liberales, tal como indicó el cónsul británico en Málaga:

“…La historia exige que se diga que Torrijos y sus compañeros fueron vendidos por el Gobernador de Málaga.” Para el cónsul, Viriato era el gobernador de Málaga González Moreno, que fue compañero de armas de Torrijos…  

   El 22 de noviembre 1831, se presentó un emisario de Viriato, para detallar el plan, consistente en: Marchar entre 3 y el 9 de diciembre, teniendo lugar el desembarco en las costas de Málaga, acordándose un sitio cercano al partido de Almayate, una playa abierta entre Málaga y Vélez-Málaga, denominada Mismiliana, a dos leguas (aprox. unos 10Kms.) o un poco más de la primera y a igual distancia de la segunda. Realizado el desembarco,  Viriato haría que se pronunciaran los presos políticos y el envío de emisarios a Almogía y Coín, haciéndole creer que con la sola presencia de los Liberales llegados, se sublevarían las poblaciones, el anzuelo fue echado,  Torrijos y los suyos picaron.  Se definen los objetivos y Viriato le deja una carta a Torrijos:

 “A nuestra empresa, pues, mi general, debiendo V. contar con todos estos valientes, y singularmente con el más apasionado de sus amigos, que desea abrazarle. Viriato”

   La red estaba echada, los peces estaban entrando en ella y en Málaga la muerte les esperaba, subiendo al altar de la gloria por su lucha por la Libertad.

   Torrijos le escribe a López Pinto, donde le dice que:

 “Ya es llegado el caso de obrar, y con las mayores seguridades del éxito más feliz…”

   El día 30 de noviembre de 1831, Torrijos y sus hombres, se trasladan a Málaga en dos barcazas valencianas, llamadas “La Purísima Concepción”  y  “Santo Cristo del Grao”, iban en ellas, un fraile, que en total sumaban 52 personas.  Los guardacostas de la zona dos faluchos  llamados “Manzanares “ y “Neptuno”, no les atacarán , ya que Torrijos así lo ha acordado, con ellos, el día 28 de noviembre, día que  Torrijos estuvo cenando con el capitán del “Neptuno”, D. Josef Sastre. Teniendo que desembarcar Torrijos y sus hombres entre Málaga y Vélez-Málaga, donde  al parecer le aguardan, según le dicen unos 2.500 hombres. Siendo Torrijos el alma del levantamiento,  que ha de unir a todas las fuerzas conjuradas y marchar sobre el Campo de Gibraltar,  cuando en la zona conozcan el pronunciamiento de Málaga, las demás se levantarán en armas contra el absolutismo. Siendo la carnaza que el antiguo compañero de armas y ahora gobernador de Málaga, Vicente González Moreno, le ha tendido. Todos los absolutistas tenían conocimiento de la operación contra Torrijos, tal como indica de la Subdelegación de Policía Principal de Algeciras, firmado por Juan Antonio Monet.

   Todo preparado en las barcazas, Torrijos la noche del 30 de noviembre, da la orden de zarpar, junto a los 53 hombres que le acompañan.  A la Altura de las Playas del Charcón (Mijas), sin esperarlo el falucho “Neptuno”  de la empresa de guardacostas, ha batido en el mar, y obligándoles a embarrancar, procediendo a abandonar las embarcaciones, según indica el informe que emite el capitán del Neptuno.  El desconcierto de apodera, de ellos, no saben el motivo del ataque, cuando el capitán del Neptuno estaba en el levantamiento, obligándoles a dirigirse a tierra, embarrancando las embarcaciones,  son las 17’00 horas del día. El informe que emite el capitán del Neptuno, dice:

“La Comandancia General del Campo de Gibraltar al Servicio de Guardacostas, Comisión de Algeciras.  

El capitán del falucho Neptuno, a quién con arreglo al aviso confidencial  que V.E. se sirvió darme, relativo a la próxima salida de Torrijos y sus compañeros de Gibraltar…”

Emite el siguiente parte:

“En la tarde del día de ayer, hallándome sobre las aguas de Fuengirola a barlovento del bergantín Aquiles, aviste dos barcas que iban a tierra, las que sus maniobras se me hicieron sospechosas: al momento derribé sobre ellas y teniéndolas bajo tiro de cañón, les tire un fusilazo para asegurar mi pabellón, enarbolando ellos el suyo, español mercante, pero sin querer obedecer, siguiendo siempre su camino, por lo que le tire un cañonazo con bala , y no hicieron caso, continuándoles el fuego de cañón hasta que las hice embarrancar en tierra, fugándose toda la gente y luego que estuvieron todos  reunidos se hicieron firmes en un monte, enarbolando un pabellón tricolor, por lo que les tiré dos cañonazos, y los hice dispersar, dirigiéndose al interior del Monte.” El capitán del Neptuno, nos indica que se  lleva apresado las dos barcazas y al falucho contrabandista llamado Escorpión, cargado de ropa y tabaco, dirigiéndose a Málaga.

   Los hombres de Torrijos saltan al agua con algunos pertrechos, su armamento individual y sacas.

   Entre los marineros contratados en Gibraltar, iba uno llamado Curro de la Isla, que estaba al servicio del cónsul Aznares en Gibraltar, a quién informaba de todo lo relativo a la expedición,   haciendo  que los otros marineros se queden en la barcaza, entienden que nada tienen que ver con la acción de Torrijos, cuando son detenidos por las tripulaciones de las embarcaciones, Neptuno, Aquiles, Soberano y Caimán, son todos apresados, siendo puesto en libertad “Curro el de la Isla”.

Desde la Torre Vigía de La Cala del Moral de Mijas, se informa:

“Da parte  a su capitán el cabo de la Torre que firma, haber saltado a tierra por el Charcón unos 80 hombres, dando la voz de viva la libertad, los cuales han puesto camino de Mijas. La Cala del Moral 2 de diciembre 1831. Juan Moreno.”

   A su vez, en un parte que  se indica que el día 2 de diciembre, se les ha seguido a la gavilla de revolucionarios,  que han puesto  camino a  Mijas, perdiéndoles el rastro entrada la noche. Se informa “…al comandante del batallón de voluntarios realistas de la villa de Mijas sobre el desembarco de los revolucionarios en el punto del Cala Burras, reuní todas las fuerzas posibles de las cuatro compañías organizadas de en esta villa…”

   Los hombres de Torrijos, trepan por la sierra de Mijas, siendo atacados por los voluntarios realistas, conociéndose en todo momento su  posición. Pasando la noche en la Sierra; se dirigen la mañana siguiente dirección a Alahurín de la Torre, donde son hostigados por los absolutistas,  ante este hecho deciden dirigirse a La Alquería del Conde de Mollina, en donde serán cercados por los realistas, a los que se une el día 4, el Gobernador  González Moreno con tropas de línea.

   El Gobernador de Málaga, González Moreno, esperaba a Torrijos en el sitio pactado entre Málaga y Vélez-Málaga,  la noche del 30 de noviembre al 1 de diciembre, al tener noticias de que estaba sitiado en la Alquería, se dirige allí, estando sitiados “la gavilla de revolucionarios” por Voluntarios Realistas de Coín y Monda, a las que se suman los de los pueblos de Cártama, Alahurín de la Torre, Alahurín el Grande, Mijas y otros.  Torrijos, se entrevista con González Moreno,  con intención de obtener garantías para la vida de los asediados, a lo que este le indica que tienen seis horas para rendirse, y si no lo hacen, se asaltarían  la Alquería siendo todos pasados a cuchillo. Al clarear del día 5 de diciembre, Torrijos y la gavilla revolucionaria anuncian su conformidad en rendirse, siendo las 08’04 horas de la mañana.

   Los prisioneros llegan entre las 15’00 horas y las 16’00horas del día 5 de diciembre a Málaga,  siendo conducido Torrijos al cuartel del 4º Regimiento de Infantería y sus compañeros a la cárcel.

Salen para Madrid, dos mensajeros, uno llevando al Fernando VII, la noticia del apresamiento de los revolucionarios y pidiendo ordenes de ¿qué hacer con ellos? que es el teniente de carabineros Francisco Serrano Domínguez, futuro Duque de La Torre y otro mensajero que envía al hermana de Torrijos pidiendo clemencia. La respuesta de Fernando VII fue taxativa:

“Que los fusilen a todos. Yo, el Rey.”

   El día 10 de diciembre, Torrijos es sacado del cuartel  y llevado al Convento del Carmen,  a las 08’00 horas se le unen los demás compañeros en el refectorio del mismo, siéndoles comunicada la sentencia. Torrijos intenta que se deje a aquellos que nada tenían que ver con la conspiración liberal, no lográndolo, como así tampoco logro nada las gestiones  del cónsul Británico a favor de Robert Boyle. Son sacados del Convento esposados y con grillos en los pies que ellos mismos habían pagado, los llevan a las playas de San Andrés, sobre las 10’00 horas del día 11 de diciembre  de 1831 son fusilados, sus cuerpos son trasladados a la fosa común del Cementerio de San Miguel, los cuerpos de Torrijos y de López Pinto, son depositados en nichos, pagados por sus familaires.  El cuerpo de Robet Boyle es enterrado en el Cementerio Inglés de Málaga.

   El año de 1842 después del triunfo de los liberales se acordó realizar un monumento en memoria de  Torrijos y de sus compañeros fusilados en las playas de San Andrés,  el monumento fue realizado por el arquitecto municipal  Rafael Mitjana. Las cosas curiosas de este monumento son:

    Que para su construcción se  utilizó arena de la playa donde fueron fusilados.  Se indica que el en el monumento se encuentran la simbología masónica, como son el obelisco, de origen egipcio que busca la eternidad, las coronas de laurel, que en roma entregaban a los héroes.

   Una de las curiosidades del monumento a Torrijos,  es la propiedad del suelo donde se encuentra, ya que según se cuenta  “que es propiedad del Estado francés, cedido por Isabel II para en el caso de que se produjese un posible cambio de régimen, que así lo respetarán el monumento”.  Algo que al día de hoy no ha aparecido ningún documento que lo avale, pero la “leyenda “continua.

   Bajo el obelisco, se encuentra una pequeña cripta, donde descansa los restos de los compañeros de Torrijos, López Pinto y el resto de compañeros, cuyos cuerpos fueron exhumados en el año de 1842, salvo Robet  Boyle. Los restos se encuentran en cajas de acero que el preservan de la humedad.  Bajo la inscripción:

“El mártir que transmite su memoria no muere. Sube al templo de la gloria.”

   El obelisco, tiene una de sus piezas desplazadas de la alineación habitual,   originada por el terremoto que sufrió Málaga en el año de 1884, dejándose así en la restauración del monumento que se realizó en el año de 2005.

Nota informativa:

Aquellos asociados de Ateneo Mijas que deseen tener copia digital de los partes e informes publicados en la Gaceta de Madrid de 1831, donde se narran todo lo concerniente al desembarco y captura de Torrijos, lo pueden solicitar en el correo de Ateneo Mijas.

Por Manuel Mallco.