Entrevistas con los Autores: Mª Pilar Andújar, por Isabel Gámez

Entrevistas con los Autores: Mª Pilar Andújar, por Isabel Gámez

El pasado 31 de marzo, ante un nutrido público, Mª Pilar nos presentó su libro  “Cuentos para Contar Cosas Importantes” en la Biblioteca de la Cala de Mijas, y no ha parado en su empeño de dar a conocer uno de los mejores recursos para conectar con un niño; su obra.  Desde entonces,  hemos coincidido en numerosos eventos, su conversación siempre enriquecedora con su  “visión positiva del día a día”; es un subidón de adrenalina y autoestima… ¡Así es ella!

Entrevista a la Escritora;   Mª Pilar Andújar Rodríguez

   Natural de San Sebastián (Guipúzcoa), afincada desde hace años en Mijas. Licenciada en Psicología, miembro de la Asociación Disciplina Positiva España y de la Asociación Española de Psicología Adleriana; y escritora.

Ateneo Mijas. ─Ha sido publicado su libro “Cuentos para Contar Cosas Importantes” de la Colección; ¡Cuéntamelo con Cuentos! ¿Con qué objetivo comenzó a escribir cuentos?

Mª Pilar Andújar  Este libro es una recopilación de ocho cuentos. Cada uno toca un tema que suele crear dificultades en la vida del niño y su entorno familiar. Para hacer algo por solucionar la cuestión los adultos explican al niño razones y le envían elaborados mensajes que no siempre logran calar en la mente infantil. Llegado a este punto los cuentos son nuestros mejores aliados.

El objetivo de este libro es de alguna manera poner en valor la gran importancia de los cuentos como vías de comunicación, tanto de conocimientos como de sentimientos y emociones. El cuento es el escenario en el que los adultos volvemos a ser niños, sin dejar de saber todo lo que la vida nos ha enseñado.

El libro se dirige en primer lugar al adulto, con una introducción sobre cada tema que pretende ayudarle a que encuentre la esencia de la cuestión y del mensaje que desea que el niño reciba. Ir a lo esencial en el lenguaje del niño. Y tras la introducción cada capítulo del libro presenta un cuento que es para que sea leído al niño por el padre, la madre, abuelos, o profesores. Yo recomiendo que el padre lea primero el libro antes de leérselo al niño. De ese modo lo comunicará con más eficacia, lo habrá hecho suyo antes de presentárselo al pequeño.

A.M. ─ ¿Está convencida de que el cuento es una potente herramienta de educación, desarrollo  y enseñanza?

M.P.A. ─ Exactamente, creo que siempre lo ha sido. El cuento es al fin y al cabo un ejemplo que ponemos para que sea comprendido un mensaje que de otro modo tal vez para el niño no sería posible asimilar. Y además el cuento gusta a los niños, atrae su atención, y despierta su interés y su imaginación y está cargado de emociones. ¡Tiene todos los ingredientes para el éxito!

Se comprende el mensaje implícito en el cuento porque uno “lo vive”, se identifica con situaciones y personajes, y ese momento se percibe como parte de la vida y por lo tanto la memoria se activa y se “aplica” mucho más. Lo que interesa y emociona es lo que permanece y pasa a formar parte de nuestra persona de alguna manera: se aprende (se queda prendido en nuestra mente, y nuestro corazón, adherido como un recuerdo pertinaz).

A.M. ─ Recuerdo con cariño, que con la habitación en penumbra y mis hijos acostados, les contaba “cuentos personalizados” para hacerles ver algún mal comportamiento del día; terminábamos los tres debatiendo y perdiendo la paciencia con el protagonista inventado… ¿Quién/ quienes,  le contaba cuentos de pequeña a Mª Pilar?

M.P.A. ─ Sí, de alguna manera de eso se trata de reunir ficción y realidad. A mí era mi madre, mi abuela, mi tía quienes me contaban cuentos y me encantaba. Si nos paramos a pensar qué recuerdos tenemos de nuestra infancia aparecen pequeños jirones de nuestra vida que aún hoy nos retrotraen a ese pasado. Son recuerdos vívidos. Yo recuerdo así algunos momentos en los que me contaban algún cuento y la fascinación que despertaban en mí una y otra vez los mismos relatos.

A.M. ─¿Recuerda alguno de esos cuentos de infancia?  ¿Por qué precisamente ese?

M.P.A. ─ Pues recuerdo un cuento de una gallinita a la que el lobo atrapa y mete en un saco…pero ella lleva en el bolsillo del delantal unas tijeritas y aguja e hilo y cuando el lobo se para a echar la siesta ella corta el saco con las tijeras y se escapa, no sin antes meter una gran piedra y volver a coser el saco. El lobo continúa su viaje y pensando que en el saco lleva la gallina acaba escaldado al echar la piedra a una gran olla en la que pretende cocinar a la gallinita. Un cuento dramático como tantos otros de la época. Realmente impactante, aún hoy me parece una historia muy fuerte. Hoy no contaría este cuento a ningún niño, la verdad. El mundo es cruel, pero ya no podemos relatarlo con la inocencia con la que nuestros padres y abuelos nos transmitían los mismos cuentos que a ellos les contaron sus mayores. 

Imagino que este cuento ha quedado destacado en mi memoria porque vengo de familia de costureras y eso de las tijeritas me tocaba bien de cerca. El final del lobo me impresionaba, pero también se lo tenía ganado “por malo”, porque recibió para sí aquello que pretendía hacer a la pobre gallinita.  Hoy en día los cuentos son menos cruentos, y transmiten su mensaje y sus enseñanzas con más delicadeza. Hablan de “lo que está bien y lo que está mal” a través de la emoción que produce en el niño el relato. Vemos que el niño tiene un sentido innato de la bondad y de la justicia y siente pena por lo que le pasa al débil.

A.M. ─ De los ocho cuentos que se incluyen en tu libro ¿cuál de ellos te hubiera gustado más que te contaran de pequeña?

M.P.A. ─ Me parece una pregunta muy interesante. Profundamente interesante. No me lo había planteado pero creo que elijo  el cuento “Rita se hace famosa”. Un cuento que trata sobre la envidia. Algo tan humano, y tan frecuente al menos en nuestra sociedad tan competitiva que nos mide, y nos hace medirnos continuamente y compararnos con los demás.

Precisamente la envidia es el tema de otro libro de psicología en el que hace unos días me han propuesto participar. La envidia es un sentimiento muy mal visto y por tanto muy reprimido y se sufre en sus dos vertientes. Sufrimos envidiar porque es un sentimiento que nos entristece y nos enfada y  también nos sentimos profundamente avergonzados de nosotros mismos por envidiar a los demás, con lo que ocultamos la envidia a los otros y también a nosotros mismos y así la transformamos en otras cosas peores como el odio y el rencor que pueden crear verdaderos problemas. Como en muchas otras cosas, también en este campo hay muy mucho por mejorar y evolucionar.

Una sociedad distinta está llamando insistentemente a nuestra puerta. Una sociedad en la que se invite más a colaborar y  menos a competir. En la que en lugar de poner el foco en juzgar a los demás (y por extensión a nosotros mismos), lo pongamos en comprendernos a nosotros mismos y a los demás. ¿Nuevos valores? Tal vez no haga falta…será suficiente con saber vivir más acorde a ellos. Teóricamente defendemos valores que no hemos terminado de interiorizar, que no han desterrados otros con los que son incompatibles.

A.M. ─ Cuentos para enseñar valores, para enseñar una habilidad, para educar la higiene… ¿Hay una hora o momento “mágico” conveniente para leer un cuento? ¿Algún consejo?

M.P.A. ─ Momento mágico es la conexión y que el niño y el adulto se miren y se escuchen con toda atención y  todo lo demás desaparezca. Miradas, sonrisas, tono de voz, emociones, bromas, caricias, todo constituye en ambiente y entorno ideal del momento “cuento”. La noche antes de dormir es el momento más habitual, pero también la hora de la comida puede convertirse en algo especial si “invitamos” a un cuento para amenizarla y crear un poco de magia y conexión.

No olvidemos que los niños se acaban aprendiendo el cuento y pueden participar en su relato. El cuento leído es importantísimo para que el niño asocie la lectura a momentos placenteros, y el cuento que relatamos, tal y como nos los contaban a nosotros de pequeños, enseñan a amar el diálogo y la conversación. Nos quejamos de los peligros de las tecnologías y las pantallas, pero somos nosotros en parte los que les dejamos todo el campo libre. Los cuentos también gustan mucho a los niños, aprovechemos esta circunstancia para ofrecerles otras opciones de diversión y conexión.

Educar a los niños es la principal tarea de los padres y también la más difícil, sobre todo con la velocidad en la que se están produciendo cambios en nuestras formas de vida. La relación y comunicación con los niños es la base de la capacidad de influencia de los educadores. Cuidar la conexión es fundamental y los cuentos nos ayudan a comunicar las cosas importantes de la vida. A prepararles para un futuro que hoy sabemos que será distinto a lo que hoy vivimos. Por eso la educación es más que nunca un reto.

Ya nos sirven las formas educativas del pasado, y para implementar otras nuevas el adulto ha de preservar su capacidad de influencia. La comunicación, la conexión y sobre todo el ejemplo son básicos para ayudar al niño a desarrollarse como persona en nuestra sociedad.

A.M. ─ La Disciplina Positiva nos ofrece múltiples instrumentos que podemos usar en lugar del grito o el castigo; el poder de un abrazo es sorprendente,  pero ¿Se puede educar sin castigar ni premiar?

M.P.A. ─ Sí, la igualdad en dignidad y respeto de todos los seres humanos es un concepto que no siempre ha reinado entre los principios de la organización social. Y esto ha traído un avance indudable, un salto cualitativo en la forma de concebirnos como seres humanos. La educación tradicional se basaba en otras premisas que otorgaban un diferente estatus y aplicaban los principios  autoritarios.

Hoy en día los niños se saben tan importantes como los adultos, porque se hace para ellos evidente que así lo son por el trato que reciben día a día de sus padres. Nadie quiere hijos sumisos, sino personas felices, libres de elegir. Por tanto hay que atender a la formación de criterios sobre “lo que está bien y lo que no” en el niño desde pequeño.

Es un proceso que forma parte de la formación del niño hasta convertirse en un adulto responsable y autónomo. Esto no se logra eficazmente con premios y castigos. Podemos modificar la conducta del niño si ofrecemos un premio lo suficientemente atractivo o un castigo lo suficientemente duro, pero eso no nos garantiza que el niño haya realmente avanzado hacia el adulto que deseamos que sea en el futuro.

Los mensajes implícitos que recibe el niño son inquietantes. “Si estudio mis padres tienen que compensarme y si no lo hacen no es justo”. Si un niño estudia porque si no le van a castigar ¿tenemos garantías de lo que hará cuando ya nadie vaya a castigarle? Y sobre todo ¿qué idea sobre sí mismo está aprendiendo? ¿que es alguien a quien otro compra con regalos o coacciona mediante amenazas?

Y sí, estoy de acuerdo con tu afirmación, el abrazo y la sonrisas son muy poderosos porque crean conexión que es la base de la convivencia y de la comunicación y el establecimiento de vínculos que nos hacen sentirnos parte del grupo, de la familia, del aula y además saber que somos respetados y valorados, aceptados tal y como somos.

A.M. ─ Es importantísimo involucrar a los Padres y Educadores…  En sus charlas y talleres sobre Disciplina Positiva ¿Queda satisfecha por el nivel de participación? ¿Qué actitud, comentarios recibe de sus cuentos?

M.P.A. ─ Los padres de hoy en día viven con muchísimo interés la educación de sus hijos. Y también con preocupación. Tanto el tema sobre los resultados académicos como el de los comportamientos en el hogar y en el aula de clase. La participación ha sido muy buena tanto en número de asistentes, como en el interés y las intervenciones. Los padres acuden a las charlas a pesar de que no hay nada tan sobrecargado como la agenda de una madre o de un padre de hoy en día. Acuden porque necesitan orientación. Se dan cuenta de que las formas educativas que conocen no funcionan. No funcionan las que utilizaron con ellos sus padres ni otras opciones que se ponen en marcha más basadas en el diálogo y las maneras cercanas.

Los padres a menudo acuden desconcertados. Ni la mano firme, ni la mano amable lograr educar. Así que hace falta aprender otras formas que nos hagan sentir que somos capaces de educar y que nuestros niños son capaces de aprender a comportarse siendo ellos mismos, pero a la vez siendo parte de una familia que funciona con conexión y cooperación entre todos sus miembros.

Sobre mis cuentos recibo comentarios muy positivos. Especialmente de aquellos padres que desean hablar a sus hijos sobre su separación que es el tema del cuento “Tino, el leoncito que vivía en el valle y en la montaña” porque es un tema muy sensible y les viene muy bien poder presentarlo de manera constructiva y sin culpables. Me han dicho en más de una ocasión que les ha servido tanto a los padres como a los niños.

A.M. ─ ¿Le ha proporcionado alguna satisfacción “confesable”  como escritora de Cuentos para Contar las Cosas Importantes?

M.P.A. ─ Escribir siempre es un placer. Cuando escribí estos cuentos tenía delante el reto de un problema que solucionar. En realidad me resulta muy sencillo inventar un cuento para explicar alguna cosa a un niño. Y como todo proceso creativo el primer receptor eres tú mismo. Imaginar es crear vivencias propias que luego transmites a otros. El cuento y los relatos en general se escriben para uno mismo disfrazado de “los otros” para los que hipotéticamente estas creando.

Los cuentos llevan mucho tiempo escritos. El hecho de recopilarlos y publicarlos ha sido gracias a la circunstancia de que me invitaron a participar en otros libros de psicología y a raíz de la experiencia empecé a verlo como algo factible. Y ya poco he participado como coautora en tres libros de psicología y he publicado dos libros de cuentos, y una versión en inglés de este primer libro (Tell me With Stories! Stories to Speak about important things) que ha traducido una muy querida amiga, Alice Johnston, también vecina de Mijas.

La publicación de este libro ha supuesto para mí una gran ilusión, porque sí, confieso que siempre he querido ser escritora, entre otras muchas cosas. Hoy en día no me considero escritora, aunque escribo.  Para mí el subtítulo que yo pongo a la publicación de este librito es una frase de Alfred Adler que el psicólogo que desarrolló la teoría psicológica en la que está basada la Disciplina Positiva: El valor de ser imperfecto.

El miedo a los errores, a no ser lo suficientemente bueno, a ser considerado pretencioso, a que otros no valoren nuestro trabajo y nuestra persona, nos paraliza y nos impide crecer y aprender a superarnos y aceptarnos a nosotros mismos tal y como somos.

A.M. ─ Hablemos ahora de la Autora ¿Quién es Mª Pilar Andújar Rodríguez?

M.P.A. ─ Una persona muy normalita y a la vez como todo el mundo, diferente a todos los demás. Cada persona es un mundo, en eso creo firmemente, y cada persona libra una batalla consigo misma y después con la vida. En esa batalla nuestras emociones son testigos y protagonistas. Y sí, tengo días y momentos de todos los colores, como todo el mundo, imagino.

Pero estar vivo y ser consciente de ello es un buen “deporte y divertimento”. Algo hay que hacer para aprovechar el milagro de la existencia. Estamos aquí para transformar el mundo y es lo que inevitablemente hacemos con cada pensamiento, cada palabra, cada acción. Como infinitesimales impulsos que se integran y crean vida. Ser creativo es estar vivo de verdad. Escribir da a mis momentos profundidad, siento ser más “yo misma”, y desde luego disfruto mucho escribiendo. Espero que lo que escribo también haga pasar un buen rato a quien lo lee y que le aporte algo positivo.

A.M. ─ ¿Cómo vivió la primera edición del Día del Libro el pasado 23 de abril: Ateneo con los Autores?

M.P.A. ─ Me sentí muy contenta y sorprendida de que me invitarais del Ateneo. Tenéis unos embajadores maravillosos que asistieron a la presentación de mi libro en la Biblioteca de La Cala de Mijas y allí me dieron en persona la grata noticia de que me invitaban a participar en el día del libro.  Así que ese día fui ilusionada y con ganas de conocer a otros autores de Mijas, como así fue. Estábamos todos encantados y en poco tiempo hablamos y compartimos mucho. Y también tuvimos la oportunidad del contacto con el público que se acercaba a las casetas. Hablar con los padres y niños que se interesaban en mi libro fue muy gratificante. Fue una experiencia muy bonita que seguro que tiene continuidad.

AM.─ ¿Dónde podemos adquirir su libro?

M.P.A. ─ Se vende por internet en el enlace:

http://www.lulu.com/shop/m%C2%AA-pilar-and%C3%BAjar-rodr%C3%ADguez/cuentos-para-contar-cosas-importantes/paperback/product-23019780.html

También está a la venta en NATURANA, en calle Río de las Pasadas, 48, Las Lagunas, Mijas Costa.

Para más información podéis poneros en contacto conmigo a través de mi correo electrónico:   pianro@hotmail.com    

A.M. ─ ¿Desea añadir algo a modo de despedida?

M.P.A. ─ Que muchas gracias a Ateneo de Mijas por contar conmigo y sobre todo por todo lo que hacéis en beneficio de la cultura y los vecinos. Sois fantásticos y espero poder tener nuevas oportunidades de aportar algo para colaborar en vuestra labor generosa y desinteresada.

A.M. ─ ¡Gracias por su dedicación, por su tiempo, por concederme esta entrevista Mª Pilar, y el deseo tanto de la directiva y los miembros de Ateneo Mijas, como el mío, de que sigas cosechando grandes logros!

Isabel Gámez

Por | 2017-09-25T20:00:56+00:00 lunes, 18 septiembre, 2017|Literatura, Revista, Sociedad Mijeña|