Entrevista con los Autores: Luna Peralta, por Isabel Gámez

Entrevista con los Autores: Luna Peralta, por Isabel Gámez

Conocí a Ana María Sánchez Peralta (Luna Peralta) en el encuentro de autores de Ateneo Mijas el veintitrés de abril del presente año; una mujer agradable, de trato cordial,  alegre, cariñosa, una persona que te hace sentir bien cuando estas  a su lado…

Ana María nace en Buenos Aires  (Argentina). Hija de padre malagueño viene a España con la edad de quince años. Realiza sus estudios de Farmacia en la Universidad de Granada. Tiene un gran recorrido profesional y un gran afán por aprender le lleva cursar el curso de Investigación de Fármacos por la Facultad de Farmacia de Granada departamento de Química Orgánica, el curso de Atención Farmacéutica. Problemas relacionados con los medicamentos o el curso de cómo diseñar, desarrollar y publicar investigación científica en la Farmacia Comunitaria.

Entrevista realizada a la Escritora, Luna Peralta

Ateneo Mijas. Ha pasado de publicar investigación científica a novelas románticas… ¿Cuándo y por qué se inicia en el mundo de la literatura romántica contemporánea? ¿Qué otros géneros literarios ha escrito? ¿Y el próximo?

Luna Peralta. Es curioso, pero siempre han ido a la par mis estudios científicos sanitarios y mis escritos literarios. Justamente empiezo a escribir mis primeras frases y versos en los márgenes de mis apuntes. Siempre había dibujado en blanco y negro, desde la infancia, pero cuando empiezo la carrera noto que necesito expresarme también en palabras y es en ese momento cuando pongo los pilares para convertirme en escritora alguna vez.  Siempre me consideré dibujante, pero durante la carrera, por los años 80, en momentos de esfuerzo intelectual, empiezo a tener inquietudes artísticas que no se pueden expresar en un dibujo. Empiezo así a “dibujar” mis primeras palabras que intentan presentarse de una forma “bella” buscando lo más inmediato, que es la musicalidad del verso. Así pues, frases cortas y versos que expresan ideas metafísicas y existenciales son los inicios de mi escritura que luego se ha convertido en novela romántica contemporánea con un toque filosófico. Mi primera publicación es recién en el año 2013, justamente después de haber publicado artículos médicos, pero los primeros ladrillos de mi escritura literaria se pusieron durante la época de estudiante. Me baso en mis diarios, en mis “cuadernos de apuntar la vida…” que son en la actualidad un montón de libretas que no dejan de crecer. Ahora estoy inmersa en la promoción de mi primer libro de versos, cambiando de estilo, de novela a poesía. Su presentación fue a finales de septiembre en la Biblioteca Municipal del Teatro Las Lagunas, que se llenó. Recopilo los poemas de mi etapa de estudiante y se titula “Versos entre las estrellas”, con Editorial Seleer.

También estoy terminando un tercer libro de la saga de las ANA´s que completa la trilogía, pendiente de publicación.

A.M. Ana es el nombre de la protagonista; Ana de las Estrellas, Ana en el Aire…

Además del nombre tan bonito que ha elegido para ella, se llama como usted…, y también “ambas”; estudiantes en Granada… Posiblemente, durante la gestación de sus obras haya recordado alguna experiencia personal y la ha contado. ¿Hay poco o mucho de autobiografía en sus historias?

L.P. Debo decir que mitad y mitad, aunque en la primera novela “Ana de las estrellas” utilizo mucho mi vida como vehículo cronológico de la historia, ya que empiezo a utilizar esos primeros escritos que voy haciendo durante la carrera. Yo ya no soy esa estudiante, pero los escritos pertenecían a una joven de universidad de la ciudad de Granada, entonces siguiendo una buena recomendación que me dieron una vez: “Escribe de lo que sabes y lee de lo que quieras aprender…”, se me ocurrió utilizar mi vida real como pinceladas para la historia y para tener un orden cronológico real que mantuviera la trama. Al conocer muy bien la vida en la Universidad de Farmacia podía hacerlo atractivo para el lector. Debo decir que he mantenido el mismo estilo en las siguientes novelas, aunque en “Ana en el aire” lo inventado es mayor y la vida real que sujeta la historia es menos real. Tengo una amiga que me dice: “eso no pasó, pero pudo haber pasado…” La imaginación va ganando terreno a la realidad en cada novela nueva que escribo.  Mi hija también se llama Ana y me he inspirado un poco en su juventud haciendo a veces una mezcolanza de Anas en mi cabeza. 

A.M. En la sinopsis de su obra Ana de las Estrellas he leído: «La búsqueda de la ilusión tras días difíciles de oscuridad»…  Es algo que muchos hemos buscado en algún momento de nuestras vidas. ¿Llega a contar historias de personas que le rodean? ¿Cree que su novela podría ayudar a entender y conseguir la felicidad?

L.P. Mi crecimiento interior fue algo traumático e inspirador para ayudar a evitar que otras personas sufran por las mismas emociones que me habían hecho daño a mí. Realmente la necesidad de “contar”, la necesidad imperiosa de escribir en esa época tenía y tiene su origen en el deseo de poder ayudar con mis palabras a que otras personas en circunstancias similares eviten ese sufrimiento que siempre puede suavizarse con experiencias vitales de otros. Uno se tranquiliza cuando ve que otra persona tiene la misma inquietud sentimental que le atormenta. En algunos sitios han clasificado mis libros de “autoayuda” pero realmente tienen un marcado matiz filosófico, y desde el punto de vista de la mujer. Creo que hay cosas que nos “traban” intelectualmente y emocionalmente, que cuando otra persona te las abre, te las destraba, te las muestra con amor y alegría, dejan que tu alma fluya más tranquila y ligera. Puede ser esa la felicidad que yo busco en el lector que lo necesite.

A.M. Describir sentimientos, hasta el punto de hacer llorar, sufrir, reír, hacer feliz al lector; incluso odiar al personaje…, no es fácil. ¿Cree haber logrado transmitir  este efecto?

L.P. Los sentimientos son difíciles de describir, porque al minuto de expresados se convierten en otra cosa, incluso la contraria. Yo te digo algo ahora y al momento siguiente te estás planteando lo contrario. Esta dualidad en casi todas las cosas es la que mantengo cada vez que quiero desgranar un sentimiento. Intento exponerlo en toda su extensión y ello te lleva a su realidad y la contraria. Una cosa se define por lo que es y lo que no es. Lo que no eres también te define. En mi búsqueda de la verdad constante, que también aprendí y me inspiró el método científico, suelo llegar a ese efecto, de constante dualidad. He recibido algunas críticas de amigos y anónimos que me han verificado estas reacciones, pero siempre digo que el arte es como un río que apaga la sed al que realmente lo necesita y los que no lo necesitan en ese momento lo dejan correr. El arte solo da agua al sediento de esa manifestación. Es así de generoso, solo da al que lo necesita.

A.M. Hay escritores que dicen, que escriben para sí mismo, otros lo hacen pensando en el lector y de igual forma,  eligen las portadas de sus libros, ¿Y usted?

L.P. Todos podemos escribir para nosotros mismos pero lo que te convierte en “escritor” realmente es volcarte a los demás. La necesidad de expandirte te convierte en artista. En la palabra escritor realmente está innato el componente artístico. Un artista no es sin un público. Pero el escritor tiene el privilegio de ser un personaje público o no, aunque en los tiempos que corren cada vez es más necesario poder estar expuesto a los focos.  Me dijeron una vez que yo era un escritor para escritores y es el halago más hermoso que me han hecho. Yo escribo con un fin y una necesidad de transmitir determinadas superaciones vitales y eso hace que deba “encontrar” mi público, no que me adapte a lo que más vende. El ser humano va creciendo en sofisticación y en conocimientos y los artistas somos los encargados de ir dejando constancia de ello. Yo no varío mi escritura según el momento, pero sí me influye el tiempo que me ha tocado vivir.

A.M. ¿Le inspira el día o la noche para escribir? Y ese soplo de inspiración… ¿Cómo lo procesa para materializar la idea que surge en su mente?

L.P. Siempre comento que utilizo el día para la escritura científica y la tarde noche para la escritura artística, y es así. Parcelo un poco mis registros porque si no es una locura. Aunque mientras haces la lista de la compra apuntas una idea artística para que no se te escape, o mientras estás en medio del salón con la literatura entre las manos tu hijo te dice que necesita algo y tienes que dejarlo todo un momento. Escuché una vez comentar que una mujer casada con hijos no podía ser escritora y quiero decir claramente que eso no es verdad. Claro que puede y te comento que cuanto más lío tengo más me inspiro. (Los cascos con música son una gran ayuda).

Hay momentos más especiales de gran inspiración que yo tengo al despertar, por eso tengo bolis y lápices en mi mesita de noche y todos los libros que leo acaban garabateados. También al ducharme, así que siempre mojada mientras me seco escribo rápido la idea que mantengo dando vueltas en mi cabeza. O en el coche (que no se entere tráfico), por lo que cuando voy con mis hijos ellos ya saben dónde está el boli y las libretas y escriben lo que les dicto. Siempre me he inspirado mejor de noche, por eso mi nombre Luna… 

A.M. Lo mejor y lo peor de “escribir” para usted.

L.P. Es terapéutico. Creo que no encuentro nada malo en escribir. Tal vez vivir de ello hoy día sea lo complicado, pero escribir literatura es lo que más me llena y más me inspira en la actualidad. Toda mi vida ha cobrado sentido y se ha aunado en mi acto de escribir. La locura de mis sueños ha encontrado un soporte físico donde existir y ahora tiene sentido toda mi desbordante imaginación. Como un nuevo nacimiento que completa el alma, el acto de escribir me estaba esperando.

A.M. En el mercado literario es frecuente utilizar seudónimos, a veces es por algo personal y otras es cuestión de negocio. Sus lectores conocen sus obras por su marca personal “Luna Peralta”, ¿que le llevó a ello?

L.P. Casi soñé mi nombre. Un día pensé que debía ser ese y me lo guardé como oro en paño en el corazón hasta registrarlo. En mi interior también necesitaba un cambio de perfil. Uso el apellido de mi madre y en el fondo ha resultado de justicia porque si tenemos algo de arte en mi casa es por parte de ella. Luna, para mí es la representación femenina que puede llegar a todos los hombres… que puede tocar cada noche a todos los humanos. Al pensar en volcarme como escritora me pareció un nombre perfecto.

A.M. Un estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Yale (EE.UU.) y publicado en la revista Social Science & Medicine concluyó que leer libros puede aumentar nuestra vida útil. Que la lectura nos permite escapar de las tensiones cotidianas y cada vez más, las investigaciones están descubriendo algunos beneficios muy reales para la salud y el bienestar… La lectura puede reducir los niveles de estrés en un 68%, incluso más que escuchar música o ir a pasear. Tan solo 6 minutos de lectura -ya sea un periódico o un libro- reducen el ritmo cardíaco y la tensión muscular. Leer frena el deterioro cognitivo. Leer mejora el sueño. Leer puede mejorar las habilidades sociales. La lectura influye causalmente en la inteligencia…

¿Se imagina a un médico recetando un libro y su dispensación en las farmacias? ¿Qué opina sobre las Bibliotecas?

L.P. Je… Muchas veces he tenido la sensación de leer justo lo que necesitaba en un momento determinado. Hay libros que parece que te están esperando. Yo digo que “tenía los huecos para esas palabras…” Pero es muy difícil saber el estilo y la necesidad de cada persona. Tenemos unas siglas en farmacia para cuando hacemos fórmulas magistrales que son: “h. s. a.” que significan: “hágase según arte” y tal vez me las haya tomado muy en serio e intente hacer remedios con mis libros… Siempre digo que no solo las pastillas curan.  Las Bibliotecas como las Farmacias están distribuidas por toda la geografía española haciendo posible el acercamiento del lector al libro. He visto que muchas presentaciones de libros se hacen ahora en las Bibliotecas Municipales acercando también el escritor al lector. Es una infraestructura preciosa de la que disponemos todos y no la debemos desaprovechar.   

A.M. ¿Cómo se relaciona con sus lectores?  ¿Dónde podemos adquirir sus libros?

L.P. Me relaciono en redes sociales, en las presentaciones que he hecho hasta ahora y en las ferias de libros. También estuve presente como escritor en el día del libro que organizó el Ateneo, este año en Mijas, mi localidad, que fue una experiencia preciosa. Estoy iniciándome en este mundo de la notoriedad poco a poco, sintiéndome ya preparada para ello. Es curioso, pero todavía tengo más seguidores en investigación que en literatura (https://www.linkedin.com/in/anamsanper900lunaperalta2/).

Mis libros son de distintas editoriales y están todos en Amazon, Casa del Libro, El Corte Inglés, Fnac, Agapea Libros Urgentes y varias librerías de Málaga como Proteo-Prometeo. Mis títulos son “Ana de las estrellas” (2013), “Ana en el aire” (2014), “Versos y cuentos celestes” (2015), que son escritos y pinturas de mi madre, y “Mi padre, un malagueño soñador” (2016) que es una pequeña biografía de mi padre. El más reciente es mi primer poemario “Versos entre las estrellas” (29 de sept de 2017) que presenté en nuestro municipio, de Editorial Seleer y que podemos encontrar en su red de distribución.

https://www.amazon.es/Ana-las-estrellas-Luna-Peralta/dp/153557786X/

https://www.puntorojolibros.com/ana-de-las-estrellas.htm

https://www.amazon.es/Ana-en-aire-Luna-Peralta/dp/B01L9W8ARM/

http://www.editorialseleer.com/es/detalles/versos-entre-las-estrellas-868/

A.M. Hablemos ahora de la Autora ¿Quién es Luna Peralta /Ana María Sánchez Peralta?

L.P. Pues soy una mujer que tiene un mundo interior muy amplio que quiere abarcar varios cielos a la vez, pero que se siente siempre una más en el conjunto humano. Fui muy aplicada en mis estudios y tal vez me acostumbré a vivir un poco en sueños, en el aire, como el título de mi segundo libro. Me pongo muy nerviosa con los halagos y sin embargo estoy muy cómoda resolviendo problemas. Tengo la capacidad de desdoblarme en dos en todo momento poniéndome en mi lugar y en el lugar del prójimo, lo que me hace intentar ser justa con la verdad. Soy farmacéutica, analista clínico, escritora y ama de casa. Tengo mucho por hacer constantemente y eso me mantiene alerta y feliz. La felicidad interior es lo que tal vez me define, así escribí: “también tengo esa sonrisa extraña instalada en el corazón de la Completa Felicidad”. Sé que sin llantos no podemos apreciar la risa y que una gran altura depende del valle por el que hayas pasado. 

A.M. ¿Cómo vivió la primera edición Ateneo con los Autores?

L.P. Me pareció una idea brillante el contactar con todos los escritores de la zona y poner tres stands con todos nuestros libros acercándonos así al lector. No me imaginé que seríamos tantos y que además incluso no estábamos todos. Se da mucho arte en nuestro municipio del que es notable también el gran número de pintores y escultores. Los escritores a veces somos un poco ermitaños y gracias a Ateneo empezamos a tener amistad entre nosotros. Lo repetiría siempre que quisierais pues fue una de las experiencias más bonitas que he tenido como escritor.

A.M. ¿Desea añadir algo a modo de despedida?

L.P. Decir que, si tenéis problemas para poner algo tan grande como la fe o la esperanza en la lógica, la lectura de mis novelas puede ser interesante ya que en todo momento juego con ese vaivén de lo más humilde y lo más elevado de todo ser humano. Abordo también el tema de la fe desde el punto de vista de una mujer de hoy, pues creo que hay mucho por desarrollar y mucho por aprender en este campo todavía. Y agradecer también a mi padre que no me ha dado arte, pero sí la fortaleza necesaria para afrontar la notoriedad o la grandeza. 

A.M. ¡Gracias por su dedicación, por su tiempo, por concederme esta entrevista, y el deseo tanto de la directiva y los miembros de Ateneo Mijas, como el mío, de que siga cosechando grandes éxitos!

 

Isabel Gámez

Por | 2017-11-01T20:39:06+00:00 miércoles, 1 noviembre, 2017|Literatura, Revista, Sociedad Mijeña|