DESDE DETRÁS DEL CRISTAL, por Rafael Toro

DESDE DETRÁS DEL CRISTAL, por Rafael Toro

Ateneo Poético: Rafael Toro.

Continuando con nuestro Espacio Poético Ateneo Mijas, hoy nos complace presentaros la segunda obra de nuestro Poeta mijeño Rafael Toro.

Nuestro agradecimiento sincero por tan valiosa entrega de Prosa Poética que compartes con todos nosotros, y quedamos a la espera de las siguientes entregas.

¡Muchas gracias por la foto tan “valiosa” que nos remites Rafael.

DESDE DETRÁS DEL CRISTAL

¡Hola mi tesoro! Aquí está Papá, detrás del cristal de tu Urna. Impotente sin poder tenerte en mis brazos, temiendo por no poder albergarte junto a mí. Queriendo darte toda mi vida, para que mamá pueda abrazarte, y darte todo nuestro calor. Aquí estoy parado, sin saber que decir o hacer; mientras tus Ángeles vestidos de Cielo y Esperanza se mueven a tu alrededor, tratando de conservar la diminuta Vida que hay en tu cuerpecito. Que no se apague esa llamita que salió de mamá y que quiero conservar siempre conmigo. Benditos seres de Luz impoluta, que me dan la Esperanza de la que visten sus ropas. Jardineros ocupados, en hacer que mi hermosa flor crezca con toda su luz y esplendor. Mientras Papá ruega al Hacedor, que si quiere una vida; se lleve la mía. Pues con una sonrisa se la entregaré si deja a mi Tesoro crecer bella junto a su mamá, que necesita de tu risa para tener sentido en la suya. Permitidme que os transmita mi admiración y respeto, por vuestra labor encomiable. Dar luz a los que, como yo; vivimos la incertidumbre tras las urnas donde se adormecen nuestros tesoros. Diligentes jardineros que con vuestros mimos y cuidados, permitís la Felicidad de innumerables familias; llenando de sonrisas infantiles tantos hogares.

Deja que te cuente mi niña, como naciste un día; diminuta y delicada, como un esqueje de un rosal hermoso, que se desgajo del tronco. Y como los Ángeles vestidos de Cielo y Esperanza te trajeron a tu urna de Cristal, donde prodigaron sus cuidados y te alimentaron con el Amor de Mamá.

Y fuiste creciendo poquito a poquito, Y sus sonrisas hacían que fueras floreciendo y haciendo que las risas de mamá llenaran de felicidad a papá cuando le contaba como te ibas poniendo fuerte, para que muy pronto te podamos abrazar y dar todos los mimos que hemos estado guardando para ti.

No sabes cuánto esperamos, la dichosa noticia de que podemos llevarte a la cuna que con tanto Amor preparamos junto a nosotros. Para que podamos ser quienes prodiguemos nuestros cuidados para ti. Y cuando seas una linda flor, que adorne la vida de los tuyos; Traer a tus Ángeles vestidos de Cielo y Esperanza. La muestra de que su trabajo dio el fruto de una hermosa Vida. Y con esto, mi niña; Te contaré lo más hermoso. Como mamá y yo sufrimos lo indecible, mientras tus Ángeles custodios recuperaban tu Luz para nosotros.

Mil besos para mi Ángel. Que es la Vida de nuestras vidas.

Rafael Toro.

 

 

Por | 2018-06-13T20:40:53+00:00 sábado, 23 diciembre, 2017|Ateneo Poético, Revista|